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viernes, 3 de junio de 2016

"Después de tres años con la obra "El Crédito" necesitaba la inmediatez y las prisas propias de la televisión"

Reconoce que su trabajo en “La que se avecina” le ha supuesto un subidón.

Ha sido una de las grandes novedades de ese “La que se avecina” que sigue manteniendo a sus fieles espectadores. Y a Luis Merlo se le ve muy cómodo en la piel de ese Bruno que interpreta.

Y en los meses que lleva trabajando en la ficción se encuentra muy a gusto “El aterrizaje ha sido un subidón en lo emocional, por el vínculo que me une a muchos de mis compañeros. Pero a la vez sintiendo como si empezara de cero”.

Encontrándose con un personaje muy especial “Bruno es un concertista de piano que toca como los ángeles, su mujer le ha dejado y va a terapia con Judith. Es el personaje más exagerado que he hecho nunca. Tiene todos los tics del mundo y entra en pánico con el vuelo de una mosca. Yo pretendo que desde el exceso sea verdad”.

Lo de tocar el piano no ha sido un inconveniente, como le dice a A.Mingo en Supertele “Toco el piano, pero como hobby, no con su maestría. Por eso me ha ayudado un pianista en algunas escenas. Toca él aunque sea yo quien salga en pantalla”.

Hacía ya bastante tiempo que no veíamos a Luis Merlo en la pequeña pantalla “Después de tres años haciendo la obra “El crédito” necesitaba probar algo nuevo. La inmediatez y las prisas propias de la televisión”.

A punto de cumplir los 50, Luis es feliz cuando le dicen que cada vez se parece más a su padre “Me llena de orgullo. La transmisión de la tradición en este oficio cuenta mucho. He tenido la suerte de trabajar con gente muy grande y ellos me motivaron para que pasara de espectador a ser quien cuenta la historia”.

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martes, 31 de mayo de 2016

Luis Merlo y Miren Ibarguren se incorporan mañana a La que se avecina

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Alba y Teodoro han trastocado las dinámicas familiares de dos de las sagas más emblemáticas de Mirador de Montepinar, pero la llegada de Bruno y de Yolanda revolucionará aún más la ya de por sí compleja convivencia vecinal. Los ensayos de piano del consumado e inestable concertista y la locuacidad y extrema franqueza de la atractiva costurera, a quienes dan vida Luis Merlo y Miren Ibarguren, respectivamente, desatan nuevos conflictos entre los habitantes del edificio. La incorporación de ambos intérpretes al elenco de la serie se producirá en la nueva entrega de La que se avecina, que Telecinco emitirá mañana miércoles 1 de junio en prime time y que despide además la serie hasta pasado el verano.

Entretanto, los vecinos del inmueble realizan un insólito descubrimiento: la construcción de Chinovegas, un ambicioso plan urbanístico al que ha dado el visto bueno el Ayuntamiento y que implicaría el traslado del cementerio municipal al solar situado frente a Mirador de Montepinar. Mientras, Enrique Pastor, cansado de las continuas presiones que implica su cargo en el Consistorio, decide evadirse saliendo de fiesta con Antonio.

Por otra parte, Judith comienza a tratar a un nuevo paciente: Bruno Quiroga (Luis Merlo), un virtuoso, inseguro e hipocondríaco pianista que desarrollará un claro síndrome de dependencia hacia la terapeuta. Además, Yolanda Morcillo (Miren Ibarguren), la dueña de una retoucherie que se cree la Coco Chanel del barrio, iniciará un rápido noviazgo con Amador, con el que convivirá en el 2ºB junto a Alba y Teodoro.

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lunes, 30 de mayo de 2016

Último capítulo de 'La que se avecina', este miércoles a las 22.30 horas con la llegada de Luis Merlo

La próxima semana Luis Merlo y Miren Ibarguren llegan a Montepinar para dar vida a Bruno Quiroga y Yolanda Morcillo. Un pianista, profundamente deprimido, acudirá a la consulta de la comecocos en busca de ayuda, mientras que Yolanda se sentirá fuertemente atraída por Amador. Último capítulo de 'LQSA', este miércoles a las 22.30 h.

Luis Merlo, el fichaje más esperado de ‘La que se avecina’: “Bruno es mi personaje más exagerado”

“Este vecindario es un infierno. ¡Aquí no hay quien viva!”, dirá Bruno Quiroga al llegar a la loca urbanización de Montepinar, como guiño a la serie que le hizo popular. Diez años después del inolvidable Mauri, y seis del estirado Héctor de El internado, Luis Merlo vuelve a ponerse ante la cámara, y lo hace para quedarse, ya que los creadores de La que se avecina también planean contar con este actor y este personaje para la nueva serie que están preparando. “Hemos aprovechado para hacer un especie de experimento, tenemos un futuro formato que tiene que ver con el personaje de Luis. Y hemos dicho vamos a probar”, ha contado Alberto Caballero. La serie sigue líder también los miércoles: el último episodio congregó a 3.321.000 espectadores (20% de share). Después de este capítulo en el que también conoceremos al personaje de Miren Ibarguren, Telecinco ha decidido cortar aquí la novena temporada y emitir el resto de capítulos después del verano.

Luis, ¿cómo surgió tu ‘vuelta’?
De un encuentro fortuito entre mi representante y la directora de casting, Elena Arnao. Después quedé a tomar un café con Alberto y Laura Caballero, les dije que me apetecía y se pusieron a escribir mi personaje.

¿Y el aterrizaje?
Ha sido un subidón en lo emocional, por el vínculo que me une a ellos, pero sintiendo como si empezara de cero.

Háblanos de tu personaje.
Bruno es un concertista de piano que toca como los ángeles; su mujer le ha dejado y va a terapia con Judith [Cristina Castaño]. Es el personaje más exagerado que he hecho, ¡tiene todos los tics del mundo y entra en pánico con el vuelo de una mosca! Yo pretendo que desde el exceso sea verdad.

¿Sabes tocar el piano?
Sí, pero como hobby, no con su maestría. Por eso me ha ayudado un pianista en algunas escenas. Toca él aunque en pantalla salga mi cara. ¡Un gran trabajo del equipo de efectos especiales! 


¿Cómo evoluciona?
Será como un enloquecido flautista de Hamelín, que mantendrá una relación de amor y odio con el resto de la comunidad.

¿Añorabas la tele?
Sí, después de tres años con la función El crédito necesitaba probar algo nuevo, la inmediatez y la prisa propias de la tele.

El 13 de junio cumples los 50. ¿Estás en crisis?
¡Nooo…! Pasé una crisis al pensar que no ya podía doblar y llegar a los 100, pero valoro lo ganado en serenidad. Y me sigo apasionando con mi trabajo, aunque soy más selectivo. 

Dicen que te pareces cada vez más a tu padre
Me llena de orgullo. La transmisión de la tradición en este oficio cuenta mucho. He tenido la suerte de trabajar con gente muy grande y ellos me motivaron para que pasara de espectador a ser quien cuenta la historia.

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lunes, 16 de mayo de 2016

"Bruno es el personaje más exagerado que he hecho"

Luis Merlo, uno de los pocos actores de 'Aquí no hay quien viva' que faltaban en 'La que se avecina', se ha unido al equipo de la desternillante serie de Tele 5 (martes, 22.30) para encarnar a Bruno, un extravagante pianista al que se le vienen encima los estrambóticos habitantes de Monte Pinar. 


¿Qué es lo que más le llama la atención de su personaje?
Hay personas que solo saben hacer bien su trabajo y no saben relacionarse y vivir. Este hombre toca el piano como los ángeles, pero es lo único que sabe hacer. Le acaba de dejar su mujer y tiene todas las fobias que se pueden tener. Cuando escriben un personaje pensando en ti, te dan a entender que confían en ti como actor. Creo que esta es la primera vez que hago un registro tan al límite. Yo siempre he pensado que quiero hacer personajes que si se metieran en una habitación no se entenderían entre ellos, porque eso significaría que he conseguido hacer personajes muy distintos. Este es un personaje de 'sitcom' americana, lleno de tics e histeria. Es el más exagerado que he hecho.  

¿Cómo ha sido el reencuentro con sus excompañeros de 'Aquí no hay quien viva'?
Bueno. El reencuentro es maravilloso, pero hay que olvidarlo y enfocarlo como un nuevo proyecto porque si no estás condenado a repetirte.

¿Necesitaba que pasara todo este tiempo para volver con nuevos bríos?
Sin duda. Por aquel momento había un personaje que me había cambiado la carrera y la vida y continuar en ese contexto era imposible. Habría ido para abajo porque subir un escalón era imposible. Ahora Bruno es otro regalo, aunque tenga un ADN completamente distinto. Ha requerido la misma pasión. Me he dado cuenta de lo mucho que les he querido y les quiero a Laura y Alberto Caballero (creadores de la serie).

¿Qué diferencias ve entre 'La que se avecina' y 'Aquí no hay quien viva'?
Es otro código. Aquí se corre a 280 por hora. Por eso me quería quedar en esta pista a jugar con ellos. Posiblemente lo que pasa en un secuencia de 'La que se avecina' podía dar para un capítulo de 'Aquí no hay quien viva'. El 'gag' de la tarta en la cara de Charles Chaplin estará vivo siempre si se hace con talento. En 'Aquí…' había un capítulo en que le caía la tarta a uno y no a otro. En esta serie nos cae un pastelazo en la cara en cada capítulo a cada uno de nosotros. Mi abuelo Ismael Merlo decía que en esta profesión había géneros y que el naturalismo había acabado con los géneros. Esto es la comedia enloquecida, que ahora parece que está mal vista porque te tachan de ser un actor de los de antes, de los que no encarna sino que interpreta. Pues yo estoy feliz de ser un actor intérprete. Y estoy cansado de los actores creadores si no les entiendo.

¿Tendrá continuidad en la serie?
Sí. Yo solo quise el reencuentro. Primero se produjo el personal en una reunión maravillosa tomando un café con los creadores, y luego el profesional. El amor nace con vocación de eternidad. Ni por su parte ni por la mía queremos que termine: acaba de empezar.

¿Qué es lo que le tira de la televisión a un actor de teatro como usted?
Amo el teatro, pero cuando estás tres años haciendo lo mismo tienes que conseguir que cada día parezca como el primer día. Solo lo parece a base de horas de vuelo y de compromiso. Pero inevitablemente un actor que tenga cierta inquietud, después de tres años quiere probar algo nuevo. Un personaje en televisión o cine sucede por primera vez, y yo necesitaba esa primera vez. Pero nunca dejaré de hacer teatro: si es necesario dormiré menos.

¿Cómo ve la salud de la ficción española después de haber estar alejado de ella un tiempo?
Ahora mismo el mundo de la creación a nivel internacional está en la televisión. La inversión para hacer una película es brutal: el tiempo de rodaje, la postproducción… Dicen sí o no en cinco minutos. Sin embargo en la tele se pueden generar proyectos de manera más rápida, rodarlos más deprisa y estrenarlos enseguida, de modo que en la emisión ya sabes qué está sucediendo. En vez de 13 capítulos son 13 pequeñas películas de distintos géneros y eso lo vemos en el mundo entero, encabezado por EEUU que es la jefa. Allí ves que actores que solo hacían cine ya están metidos en la televisión. A mi, que he hecho muy poco cine y mucha televisión, me fascina el medio televisivo por su inmediatez. Eso te crea una energía muy saludable.

¿Qué series le gustan?
Yo no soy objetivo. Como espectador me llama mucho la atención 'La que se avecina' y hay un clásico en este país que se llama 'Cuéntame...' En España se hacen cosas valientes. Y en EEUU las tienes todas porque esto lo inventaron ellos.

¿Y cuáles le atraen más de EEUU?
'American crime'. La idea de que los mismos actores hagan historias totalmente distintas me apasiona. Y qué dos actores: ¡Timothy Hutton y Felicity Huffman! 

 Dicen que cada vez se parece más a su padre (Carlos Larrañaga) actuando… ¿Le gusta que se lo digan?
Sí, porque tengo una gran admiración por mi padre. Este trabajo es tradición y transmisión. La gente que mira para atrás puede ser tachada de antigua, pero es difícil saber a dónde vas si no sabes de dónde vienes. Me gusta mirar atrás. Yo tuve la suerte de conocer a gente muy grande y trabajar con algunos de ellos. Fijarme en su voz es lo que me hizo intuir cuál es la voz que yo quería tener como actor. Mi padre ha sido una voz de referencia en el mundo de la comedia en televisión. Estoy muy orgulloso.

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