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domingo, 18 de septiembre de 2016

"El gran filósofo actual es Woody Allen"


Se ha hecho popular en televisión, pero Luis Merlo (Madrid, 1966) es, ante todo, un actor de teatro, que desde niño vivió el escenario como algo cotidiano, formaba parte de sus juegos e, incluso, celebró en él su Primera Comunición. Debutó con Salomé, dirigida por Mario Gas, y desde entonces lleva tres décadas sobre las tablas. Su último trabajo fue El crédito, junto a Carlos Hipólito. Ahora vuelve con una comedia que nos muestra cómo es la condición humana. En El test, de Jordi Vallejo, dos matrimonios se reúnen a cenar y uno de ellos lanza unainocente pregunta: ¿Qué prefieres, 100.000 euros ahora o un millón dentro de diez años?

Si a ti te plantearan este dilema, ¿qué elegirías?
Depende de si contestara el corazón o la cabeza. No lo sé ahora, porque soy géminis. De todos modos, dada la edad, el estado de ánimo general y la situación económica me digo: «¿Dónde estaré yo dentro de 10 años?, ¿Cómo estará el mundo?». Creo que no nos queda más remedio que vivir el presente, el aquí y el ahora. De alguna manera, nos han robado el futuro.

¿En El test, el público se ríe y piensa a la vez?
Todo humor es inteligente. Las gracias, no, ya que las puede hacer un niño de dos años. El humor contiene una reflexión, esa reflexión se pueden contar desde un lugar trascendente o desde un espacio que genere risa. los espectadores se identifican y se ríen, comprenden que todos somos estupendos y todos somos un asco. Para mí, el gran filósofo actual es Woody Allen, un señor que te hace pensar riendo.

¿Cómo es tu personaje en esta obra?
Es un hombre de negocios creativo, que tiene dinero y éxito, y que necesita jugar con los demás para sentir el poder, aunque en ello se juegue la vida. Es el que pone en marcha un cronómetro, cuyos resultados no puede controlar. Me recuerda un poco al trabajo de Yasmina Reza, que plantea desde la cotidianidad más absoluta las relaciones entre las personas, y lo que parece que es un bombón dulce, está envenenado.

Representaste precisamente Arte, la obra más famosa de esta autora.
Sí, y allí el cuadro blanco es la excusa para mostrar cómo es realmente la relación entre los amigos. Creo que el cuadro de esa obra es aquí el test, y a partir de él vamos descubriendo, en la amistad de los dos matrimonios, cargas de profundidad que estaban ahí, pero que nadie quería ver...

No parece una comedia de carcajada...
Lo es. En el estreno en Bilbao hubo tres cosas que me sorprendieron. Nada más empezar, la pregunta genera una inquietud en la sala; luego, el público se está riendo a carcajada pura y dura durante hora y pico, y los últimos diez minutos, los espectadores no cesan de lanzar ¡oh! de asombro al descubrir realmente lo que está sucediendo. Esto es algo que nunca había vivido.

Ahora que se cumple un año de la muerte de Ana Diosdado, actriz, directora, dramaturga y la mujer de tu padre, Carlos Larrañaga, durante dos décadas. ¿Qué aprendiste de ella?
Fue una de las grandes amigas que tuve, y como amiga me enseñó, más que a trabajar, a vivir. Ana me dijo una frase que nunca olvido: «Yo soy sincera por comodidad». Y yo, también; pero no hay que confundir la sinceridad con mala educación. Hay gente que te suelta, de pronto, lo que piensa sin que tú le pidas su opinión.

Qué: El test
Dónde: Teatro Cofidis Alcázar
Cuándo: desde el 16 de septiembre al 23 de octubre

viernes, 16 de septiembre de 2016

El Test - Luis Merlo y Antonio Molero (horario y entradas)

El Test - Luis Merlo, Antonio Molero, Maru Valdivielso e Itziar Atienza nos presentan una chispeante comedia dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer que desencadenara en toda una trama de enredos y verdades escondidas que sacarán lo peor del ser humano, en una sociedad que tiene el dinero como medida de todas las cosas...¿Qué escogerías, cien mil euros ahora o un millón dentro de diez años?

Duración aprox: 90 minutos

Desde cuándo: Desde el 16 de Septiembre de 2016

Dónde: Teatro Cofidis Alcázar (Calle Alcalá 20, Madrid) 

Cuándo: miércoles a viernes 20:30 h., sábados 19:00 h y 21:00 h., domingos 19:00 horas.

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"El Test", la comedia que pone a prueba la avaricia humana, con Luis Merlo


«La pregunta es muy simple: ¿qué escogerías, cien mil euros ahora o un millón dentro de diez años?» Así comienza «El test», la ópera prima de Jordi Vallejo -curtido como guionista de televisión-, que llega hoy en el teatro Cofidis-Alcázar después de haberse estrenado en Bilbao. Dirige la función Alberto Castrillo-Ferrer, con Luis Merlo, Maru Valdivielso, Antonio Molero e Itziar Atienza como intérpretes.

La «simple» pregunta es el detonante que desata las situaciones de esta comedia-polvorín que tiene, según Luis Merlo, «un aroma a Yasmina Reza; es un teatro muy contemporáneo, de relaciones». «Es una comedia con personajes a los que se les puede exprimir el jugo -añade Maru Valdivielso, que vuelve al género después de muchos años sin transitarlo-; y es una comedia de actores».

Fe en el futuro
«Durante los ensayos he planteado la pregunta muchas veces -desvela Merlo-, y es curioso comprobar el tipo de gente que elegiría una u otra opción. Pero las respuestas -también las de la gente que ha visto ya la función, que se las ha hecho al salir del teatro- definen, desgraciadamente, dónde hemos situado a nuestra sociedad. Y hay muy poca fe en el futuro. Casi todo el mundo prefiere los cien mil: más vale pájaro en mano que ciento volando».

«El test» -analiza Luis Merlo- «tiene cosas patentes, pero también latencias. La musa de la historia es Paula, el personaje de Laura, y hay una serie de conflictos que parece que se van a soltar pero luego se recogen, porque no son políticamente correctos. Yo no recuerdo haber vivido ni como actor ni como espectador tantas manifestaciones de sorpresa en el público. Me han hecho llorar, me han hecho reír, pero nunca me han sorprendido hasta el “¡oh!” tanto como he visto que provoca esta función con sus giros argumentales».

Sorpresas
«Es algo que yo tampoco había vivido -sigue Maru Valdivielso-, y como actor te coloca en otro sitio, que no sabría explicar cuál es, porque para mí es toda una sorpresa. Esa reacción del público, tan maravillosamente infantil y en una época en que la gente ya no se asombra por nada, ante una historia contada de un modo tan natural, es algo verdaderamente mágico».

Luis Merlo apunta una de las claves de la comedia al tiempo que elogia a su compañera de reparto: «Maru sale al escenario a vivir; pero no es una decisión premeditada. Y eso la convierte en una de las actrices más libres con las que yo he trabajado. Salir a vivir al escenario es una de las cosas más difíciles, porque normalmente salimos a hacer; y ella es capaz cada día de desmemoriarse y salir de nuevo a vivir».

Cuarteto de solistas
Luis Merlo habla siempre de su abuelo, Ismael Merlo, como su referente. Y él hablaba, recuerda el actor, de «la difícil facilidad», de algo que es muy sencillo pero nada simple. Y en esta obra los cuatro matamos por comunicarnos entre nosotros, y siendo un cuarteto tenemos la sensación, por la reacción del público, de ser solistas; la participación de cada uno -por la reacción del público, no por sus risas, que yo estoy acostumbrado a incorporarlas como un personaje más- es mucho mayor que en otras obras». Y es que, y vuelve a citar a su abuelo, «si nosotros no nos divertimos o no nos comunicamos, el público lo nota».

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viernes, 3 de junio de 2016

"Después de tres años con la obra "El Crédito" necesitaba la inmediatez y las prisas propias de la televisión"

Reconoce que su trabajo en “La que se avecina” le ha supuesto un subidón.

Ha sido una de las grandes novedades de ese “La que se avecina” que sigue manteniendo a sus fieles espectadores. Y a Luis Merlo se le ve muy cómodo en la piel de ese Bruno que interpreta.

Y en los meses que lleva trabajando en la ficción se encuentra muy a gusto “El aterrizaje ha sido un subidón en lo emocional, por el vínculo que me une a muchos de mis compañeros. Pero a la vez sintiendo como si empezara de cero”.

Encontrándose con un personaje muy especial “Bruno es un concertista de piano que toca como los ángeles, su mujer le ha dejado y va a terapia con Judith. Es el personaje más exagerado que he hecho nunca. Tiene todos los tics del mundo y entra en pánico con el vuelo de una mosca. Yo pretendo que desde el exceso sea verdad”.

Lo de tocar el piano no ha sido un inconveniente, como le dice a A.Mingo en Supertele “Toco el piano, pero como hobby, no con su maestría. Por eso me ha ayudado un pianista en algunas escenas. Toca él aunque sea yo quien salga en pantalla”.

Hacía ya bastante tiempo que no veíamos a Luis Merlo en la pequeña pantalla “Después de tres años haciendo la obra “El crédito” necesitaba probar algo nuevo. La inmediatez y las prisas propias de la televisión”.

A punto de cumplir los 50, Luis es feliz cuando le dicen que cada vez se parece más a su padre “Me llena de orgullo. La transmisión de la tradición en este oficio cuenta mucho. He tenido la suerte de trabajar con gente muy grande y ellos me motivaron para que pasara de espectador a ser quien cuenta la historia”.

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martes, 31 de mayo de 2016

Luis Merlo y Miren Ibarguren se incorporan mañana a La que se avecina

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Alba y Teodoro han trastocado las dinámicas familiares de dos de las sagas más emblemáticas de Mirador de Montepinar, pero la llegada de Bruno y de Yolanda revolucionará aún más la ya de por sí compleja convivencia vecinal. Los ensayos de piano del consumado e inestable concertista y la locuacidad y extrema franqueza de la atractiva costurera, a quienes dan vida Luis Merlo y Miren Ibarguren, respectivamente, desatan nuevos conflictos entre los habitantes del edificio. La incorporación de ambos intérpretes al elenco de la serie se producirá en la nueva entrega de La que se avecina, que Telecinco emitirá mañana miércoles 1 de junio en prime time y que despide además la serie hasta pasado el verano.

Entretanto, los vecinos del inmueble realizan un insólito descubrimiento: la construcción de Chinovegas, un ambicioso plan urbanístico al que ha dado el visto bueno el Ayuntamiento y que implicaría el traslado del cementerio municipal al solar situado frente a Mirador de Montepinar. Mientras, Enrique Pastor, cansado de las continuas presiones que implica su cargo en el Consistorio, decide evadirse saliendo de fiesta con Antonio.

Por otra parte, Judith comienza a tratar a un nuevo paciente: Bruno Quiroga (Luis Merlo), un virtuoso, inseguro e hipocondríaco pianista que desarrollará un claro síndrome de dependencia hacia la terapeuta. Además, Yolanda Morcillo (Miren Ibarguren), la dueña de una retoucherie que se cree la Coco Chanel del barrio, iniciará un rápido noviazgo con Amador, con el que convivirá en el 2ºB junto a Alba y Teodoro.

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