Páginas

lunes, 16 de junio de 2014

«La crisis que vivimos ha creado muchos dramas a ras de suelo»

Luis Merlo protagoniza 'El crédito' junto a Carlos Hipólito desde el martes hasta el jueves en el teatro Isabel la Católica 

El madrileño Luis Merlo (1966) es uno de los actores de la saga Larrañaga-Merlo, pero hace mucho tiempo que se ganó el reconocimiento del público por la excelencia de su trabajo. Alterna teatro y televisión, aunque últimamente está más vinculado a las tablas. Desde el próximo martes hasta el jueves, presenta en Granada junto a Carlos Hipólito la obra 'El crédito', original de Jordi Galcerán.


La obra que usted protagoniza se ha convertido en un fenómeno social y ha ocupado muchos minutos en las tertulias de economía y política. ¿Por qué cree usted que se ha producido esta situación?
Porque parece que hemos conseguido conectar con el público, que llega al teatro, se sienta en su butaca y ve a unos personajes y una historia con la que se identifica. Esto ha producido mucho 'boca-oreja' que nos ha beneficiado grandemente. La crítica y el público han sido muy cariñosos con nosotros, Carlos ha ganado el premio Valle Inclán de teatro por este personaje...

¿Cuál es el punto de partida de 'El crédito'?
Una situación muy común en los últimos tiempos: un hombre llega a una oficina bancaria a pedir un crédito sin otro aval que su palabra. El director de la oficina necesita más garantías. A partir de ahí, se genera una situación en la que dos personajes que a priori son antagonistas acaban haciendo un viaje juntos.

¿Fue precisamente esa normalidad en el planteamiento lo que le atrajo del personaje?
Sí, y también un texto muy inteligente, muy bien construido por parte de Jordi Galcerán. Y por supuesto, me atraía enormemente la oportunidad de trabajar con Carlos, algo que no se había producido hasta ahora en mis muchos años de carrera. Este personaje tiene la ventaja de que no sabemos nada de él. Los actores nos ponemos a veces muy pesados porque queremos saberlo todo a propósito de nuestro 'alter ego' temporal para poder componerlo, pero de este no sabemos ni para qué quiere el crédito, con lo que me dio la oportunidad de moldearlo a mi gusto.

A tenor de las críticas recibidas, parece que ese encuentro está teniendo un feliz resultado.
Sin duda. Creo que ambos hemos buscado en nuestras interpretaciones la riqueza emocional. En la propia vida y en la escena, los personajes que viven al límite, como estos dos, son los más golosos para el actor porque permiten exponer un abanico muy amplio de sentimientos en dos horas.

En definitiva, 'El crédito' es una radiografía de la historia más reciente de nuestro país...
No solo de nuestro país, sino del mundo entero, desafortunadamente. Hay muchas personas que han pasado y pasan necesidad económica, pero también hay muchas personas que parecen tenerlo todo, como el personaje de Carlos, y en realidad están vacíos por dentro. Esta situación de crisis ha creado muchos pequeños o grandes dramas a ras de suelo, al nivel de la calle.

¿Cuál es la reacción del público?
Muchas personas hablan con nosotros tras la función o cuando he mos coincidido con ellas en algún lugar, y nos dicen que les hemos divertido y les hemos hecho pensar. En general, siempre he creído que si uno ve una película, una obra de teatro, lee un libro o mira un cuadro y tras verlo queda igual que antes, el arte no ha cumplido con su función.

Debe ser una sensación muy estimulante para usted, en su doble faceta de protagonista y coproductor.
Efectivamente. Siempre hemos buscado producir textos que lleguen al gran público, y en este caso lo hemos conseguido. También tengo claro que si siempre acertáramos y ganáramos dinero, las obras no las produciríamos nosotros, sino el Banco de Santander.

De todas formas, este crédito está teniendo un largo plazo de amortización...
Sí, la verdad es que tras una larga temporada de éxito en Madrid estamos realizando una completa gira por el sur y el este de España. Ahora, después de Granada, pararemos un poco, iremos a las fiestas del norte de España a lo largo del verano y luego volveremos a Madrid. Es un crédito en el que nos dejamos día a día parte de nosotros mismos, pero la amortización merece la pena.

En una ocasión, su hermana Amparo nos dijo que el teatro es el lugar natural de estar para un actor.
Y yo no puedo estar más de acuerdo. Ir a teatros como el Isabel la Católica de Granada y defender este texto le reconcilia a uno con esta profesión, a veces tan dura. Esperamos que el público granadino nos acompañe en estos días de fiesta para ellos.
 
Fuente

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada