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lunes, 25 de abril de 2011

"No voy a Hollywood porque allí no hacen cocido los domingos"

El actor, miembro de una de las grandes familias de la interpretación en España, triunfa actualmente en los teatros de Madrid con su nueva obra Tócala otra vez, Sam, de Woody Allen.

Luis Merlo (Madrid, 1966) lleva siete meses triunfando con la obra de teatro Tócala otra vez, Sam donde se mete en la piel de un crítico de cine un poco soñador y que ha arrancado la risa a cerca de 120.000 personas, todo un éxito. Merlo comparte escenario esta vez con grandes de la escena como María Barranco y Javier Martín que interpretan un texto, obra del neoyorkino Woody Allen.

-120.000 espectadores son muchos. ¿Cuál es el secreto del éxito?
Precisamente eso, que no tiene secreto. La obra despierta interés en el público. Tiene cierto misterio.

-El título nos lleva directamente a Casablanca...
Bueno, es una reflexión sobre el mundo de la pareja. Woody Allen, el autor del texto, es un genio: te hace filosofar mientras te saca una sonrisa de los labios. Mi personaje es un crítico de cine que mantiene conversaciones imaginarias con Humphrey Bogart.

-¿Qué le preguntaría a Bogart si lo tuviera delante?
Ufffffffffff. No me apetece tener delante a Bogart. No es por nada, sino porque no me hace ilusión tener relación con alguien del más allá. Me da cosa. 

-¿Woody Allen es una garantía de éxito?
Allen es un hombre atractivo para el público y más esta obra, que es el único texto teatral que tiene por ahora.

-Y si Allen le dijera "ven", ¿qué le contestaría?
Tengo muy poca imaginación para situaciones hipotéticas, pero sí que me apetecería, ¿por qué no?

-Le acaban de otorgar el Fotogramas de Plata como mejor actor de 2011. ¿Son los premios importantes para usted? 
Éste sí que es importante porque lo concede el público directamente. Otro tipo de premios sirven en la medida que te sirven para saber un poco dónde estás.

-¿Tiene pensado hacer gira por Andalucía con Tócala otra vez, Sam?
No depende de mí, pero siempre me gusta ir al sur, a Sevilla. Por ahora hay firmadas muchas ciudades españolas, pero no sé si iremos a Andalucía.

-Usted ha hecho algunas series de televisión estos años y ahora vuelve al teatro. ¿Cree que éste es la cuna del actor?
Llevo más de 25 años trabajando en el teatro, tengo una productora teatral junto a mi hermano y dirijo un teatro en Madrid. Por ello puedo afirmar que el teatro no es que sea la cuna sino que es la verdadera formación del actor y todo profesional tiene que experimentar subirse a las tablas para disfrutar y aprender del poder del directo. 

-Últimamente muchos profesionales de la interpretación están volviendo a la televisión. ¿Es un trampolín para saltar a la fama?
Es un medio importante para llegar a muchos espectadores. Ni en 20 años representando una obra podría meter a ocho millones de personas en un teatro. Además, te genera mucha popularidad y ahora es un momento muy bueno para la ficción en España y hay menos exportación de series norteamericanas.

-Los espectadores han disfrutado de su vis cómica y también la dramática. ¿Con cuál se siente más cómodo sobre el escenario?
Con los años me quedo con la cómica. Valoro mucho, como espectador, que me hagan reír. Me fascina la tragicomedia, que tiene ese poder de sacarte una sonrisa mientras te pellizca el corazón con una escena.

-... es importante hacer reír en tiempos de crisis, ¿no?
Sin duda, es lo más importante ahora mismo.

-También lo hemos visto encarnando muchos papeles de todo tipo. Hace años, en la serie Aquí no hay quien viva se metía en la piel de un gay reconocido. ¿Es ahora más fácil salir del armario? 
Nunca he estado en armarios, son lugares que me dan claustrofobia, que te dejan sin respiración, oscuros... Sin embargo, lo que sí es cierto es que la sociedad avanza y las igualdades entre los hombres también, aunque todavía sigan existiendo gente más desfavorecida que otra en algunos lugares del mundo. Por lo menos avanzamos. 

-En una familia de actores como la suya, ¿se hacen muchas críticas los unos a los otros?
No, reflexionamos sobre lo que hacemos. Y siempre son críticas constructivas, no destructivas.

-¿Tiene pensado subirse a los escenarios con algún miembro de su familia?
Sí que hay proyectos juntos. Poseo una productora junto a mi hermano. Pero no tengo pensado subirme al escenario ni con mi padre, ni con mi madre ni mi hermana. Creo que esto restaría credibilidad al proyecto porque para el público sería difícil desprenderse de la idea de que somos familia.

-¿Algún proyecto por ahí para hacer cine? 
De momento, hago teatro y quiero hacer teatro porque es donde más a gusto estoy. Compaginar distintos medios, como teatro, cine y televisión es muy difícil y muy cansado.

-¿Y saltar el charco y hacer proyectos en la Meca del cine para cuándo?
No me interesa ir a Hollywood, sobre todo porque los domingos no hacen cocido.

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